
La búsqueda de empleo es un proceso arduo, pero necesario. Como candidatos nos enfrentamos a muchas circunstancias que no siempre podemos controlar, como la situación económica, la oferta laboral insuficiente, la competencia o el departamento de reclutamiento. Sin embargo, sí hay muchos factores capaces de aumentar o disminuir nuestras posibilidades de éxito y que están exclusivamente en nuestras manos.