¿Despedido? Las 3 Reglas de oro a seguir.



No es sencillo ser despedido y quizá es este uno de los miedos más comunes de los trabajdores, sobretodo en época de crisis.

Si atraviesas una situación como esta entérate cuáles son las mejores estrategias para superarla.

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Con seguridad, varios han estado en esta situación. Luego de encontrarnos en un periodo de estabilidad laboral (estando estresados, aburridos o pasándola de lo lindo), tenemos inevitablemente en la mente esa idea que nadie nos puede arrebatar (estamos seguros percibiendo ese ingreso mensual que alimenta nuestra vida diaria), hasta el día en el que una llamada a la oficina de recursos humanos te quita esa sonrisa del rostro.

Son varias las empresas que por políticas internas, ya sea por argumentos como la crisis, reestructura o simplemente por "estrategia", se inclinan por hacer un recorte de personal, donde lamentablemente resultaste ser de aquel grupo que tiene que abandonar la organización (y en muchos casos, mañana mismo).

Situaciones como ésta existen desde siempre, no son nuevas; incluso hay historias en las que esta órden se ejecuta por razones no justificadas, provocando naturalmente una alta  en la presión y circulación sanguínea en nuestra cabeza, que enrojece nuestro rostro (por explicarlo de una manera amigable). Lo anterior, nos deja sin lugar a dudas en un estado de incertidumbre al no saber qué rumbo tomará nuestra vida. Sin importar cuántos años serviste a esa organización (ni los logros que alcanzaste) o los muchos proyectos en los que participaste, la decisión fue tomada y en el 98.9% de los casos, es irreversible.

Con pocas o con un gran número de responsabilidades, todo ser humano necesita de una estabilidad monetaria en su vida, donde el trabajo remunerado común, resulta ser la opción por excelencia para generar estos recursos. Se han llegado a preguntar ¿qué sigue?

Les proporcionamos algunas reglas de oro que siempre deben recordar por si algún dia llega este desafortunado suceso a su vida:

1. Valora la nueva oportunidad: Tal como lo dice el autor español Máximo Sant, en su guía práctica "Te han despedido, ¡Enhorabuena!", debemos comenzar a ver el despido como una nueva oportunidad. 

Existen varias clases de despido, las cuales provocan distintas reacciones en nuestra vida, sin embargo todas tienen algo en común, y es que para superarlas se necesita abrir puertas al futuro cerrando las puertas detrás. 

Como solemos decir, "todo pasa por algo". Viéndolo fríamente, posterior a un despido, no hay mucho que podamos hacer si la organización ya tomó la decisión, sin embargo, hay mucho por hacer con nuestra persona. 

El hecho de haber sido despedido no quiere decir que nuestro trabajo no valga, lo que muchas personas solemos interpretar, al contrario, nuestra actitud y mentalidad debe ser de ganadores. 

Tomemos este momento como uno de autoreflexión al establecer hacia dónde queremos dirigirnos, ¿Realmente eramos felices en lo que estabamos haciendo o qué es lo que nos haría alcanzar esa felicidad laboral?, ¿Te gustaría poner un negocio propio? ¡Inténtalo! 

Aprovecha este momento para explotar todas tus ideas y aterrizarlas, valora tus fortalezas y ataca tus debilidades, lo que te permitirá posteriormente realizar una búsqueda de ese nuevo empleo, basada en lo que realmente quieres. 

2. No hables mal de tu ahora "ex empresa": Como es lógico, después de haber sido despedido, sobre todo ante una situación injusta, nos encontramos resentidos, lo que nos provoca muchas veces hablar sin pensar las cosas, es decir, es nuestro coraje e ira la que está hablando. 

Aunque es una reacción comprensible, a largo plazo es una forma de actuar que puede resultar contraproducente para nuestra historia laboral. Pongamos un ejemplo: Después de una ardua búsqueda, consigues esa entrevista deseada. Los reclutadores son personas que a través de tus movimientos corporales y la forma en que te expresas, suelen calificar si eres el adecuado o no para un puesto. Ahora imagínate que al preguntarte porqué abandonaste tu empleo anterior, tu comiences con una letanía que a lo único que se resume es a ¡hablar mal de tu ex empresa!

Una cosa es que expliques los motivos por los que surgió la situación del despido, siempre procurando dar tu punto de vista pero sin entrar en tantos detalles que hagan que el reclutador piense que eres una persona conflictiva. 

Es válido abordar el tema, pero siempre muy respetuosamente y externando tu opinión con prudencia y sin desesperación. Recuerda que tus palabras serán clave para obtener el puesto. 

3. Aprovecha para actualizar tu información: Posterior a haber hecho un autodiagnóstico sobre los puntos a mejorar, cuáles fueron tus mayores retos y desafíos, tus nuevos objetivos profesionales, etc., es hora de poner manos a la obra. 

Como es de esperarse, tu currículum seguramente no se encuentra actualizado ya que no habías tenido la necesidad de hacerlo, sin embargo, es un punto que no debemos olvidar. Al estar conscientes que es nuestra carta de presentación debe estar al día.

Es momento de que plasmemos nuestras nuevas metas pensando en que nuestro currículo es un reflejo de nuestra evolución más allá de un simple documento laboral. Si tienes dudas sobre cómo redactarlo correctamente, nosotros podemos ayudarte. ¿Realmente sabes redactar tu CURRICULUM VITAE? 

Adicional: Mantenerte actualizado siempre te da un buen punto de referencia: Nunca dejamos de aprender, por más experiencia que tengamos en un área laboral, siempre habrá nuevas habilidades, formas, aplicaciones y procesos que dominar para mantenerse competitivo, si deseas hacerlo visita el siguiente link:

 


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